CONSERVANDO
EL LEGADO DE
LOS CONDES DE
XIMONDE
CONOCER MÁS

UN PROYECTO ENOTURÍSTICO QUE ES LA EXPRESIÓN DEL COMPROMISO DE LA FAMILIA SIMÓN-BARALLOBRE CON GALICIA.
La historia de Ximonde ha estado desde siempre unida al cultivo del albariño. Tanto es así que no se puede entender el pazo Barroco que ha llegado hasta nuestros días, sin la riqueza que este vino único ha aportado a esta gran casa solariega. Sabemos que ya en el siglo XVI el vino formaba parte fundamental de la vida del Pazo. Las cepas centenarias que se conservan en la viña y el viejo lagar de la bodega son el testimonio de que en el solar de los Condes de Ximonde siempre ha reinado el albariño más noble.
Hoy, Ximonde, pertenece a la familia Simón-Barallobre, empeñada en que la luz de este viejo solar a orillas del río Ulla vuelva a lucir con todo su esplendor.
La recuperación del cultivo de la vid, la elaboración de vino albariño, la rehabilitación del pazo y del patrimonio cultural de la casa centran el esfuerzo de la segunda generación de nuestra familia. En la actualidad, el Pazo de Ximonde alberga la Bodega Barallobre, cuna de dos vinos albariños, Barallobre y Antonio El Cruel.
Son los primeros pasos del nuevo camino de una noble heredad que vuelve a la vida. Una finca en la que cada año se replantan cepas, un pazo en el que se recuperan escalinatas, balaustradas, espacios para las labores del campo, para hacer de las uvas albariño. Pronto, la casa verá como su jardín vuelve a florecer como en su mejor primavera.
Un camino emprendido con firmeza y cuyo fin es convertir Ximonde en una realidad cultural en la que el patrimonio natural e histórico constituyen la piedra clave de la pasión que sentimos por nuestra tierra.




